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18.9.08

Mi mascota

Después de ver los gatitos de Violeta me quedé pensando que yo también podía compartir una foto, aún a riesgo de que se aburran. No es que no me gusten los animales, alguna vez viví en casas donde había perros y gatos. Pero ahora mi mascota es ésta de la foto, mi nueva Mac. No voy a entrar en detalles comparando sistemas operativos y cosas muy específicas que sólo nos interesan a los "geeks". Sólo les aclaro que esta no es la máquina con la que trabajo, sino una que me compré sólo por gusto, y estoy fascinada. No sólo por el diseño -simple, pero hermoso-, sino por su sencillez y claridad a la hora de operarla. Creo que muchos de los que nos interesa la tecnología buscamos lo mismo que cualquier usuario: que ese aparato tan sofisticado que tenemos enfrente no nos resulte un extraño imposible de manejar, inaccesible, que a veces nos complica más de lo que nos ayuda. Y todos odiamos los manuales de instrucciones, ¿o no?
Quizás, en el fondo, nuestra relación con las máquinas no sea tan diferente a la relación que tenemos con la gente. Quizás, cuando yo empecé la terapia de grupo, no entendía el lenguaje del resto y hubiera querido un manual de instrucciones. Pero bueno, el método de ensayo y error, repetido, a veces te lleva a lugares inesperados. Y porque creo en eso, todavía estoy por acá.

13.9.08

Mundos diferentes

Hola, aquí estoy yo otra vez. No sé bien qué escribir porque esta vez Alicia no nos dio preguntas, y a mí me es más fácil expresarme cuando me dicen un tema concreto.
Sigo sin entender cuál es el sentido de todo esto porque encima, no es justo que seamos sólo tres personas las que escribamos, que el resto no se anime o ponga excusas. Ya lo planteé en la reunión pero parece que nadie lo consideró importante. Encima todos se ofendieron por lo que dije de los perdedores. Así que al final no sé qué hacer: nunca hablo, y cuando hablo, cae mal.
Quizás estoy en el grupo equivocado. Veo que Violeta y Natalia se entienden bien y me parece bárbaro. Yo soy más estructurada, tienen razón, pero qué le voy a hacer, no le veo sentido a hacer públicas las intimidades. No veo qué me puede aportar a mí saber con quién salió cada uno el fin de semana. Y seguramente, a ustedes tampoco les va a importar saber cómo es la última laptop que me compré y por qué me gusta tanto, ¿no? Pero bueno, eso es lo que me interesa, por ejemplo. A lo mejor, si alguno de los varones del grupo participara, se engancharía. Es difícil encontrar mujeres a las que les guste la tecnología. Pero bueno, yo ya estoy acostumbrada, después de años en la facultad rodeada de hombres. No sé cuántos de los del grupo tienen estudios universitarios, pero seguro saben que hay carreras en donde abundan las chicas y otras los chicos. Y si no, pueden imaginarse cuál es la proporción de mujeres en Ingeniería.
Alicia me pidió que haga un esfuerzo por abrirme al grupo e integrarme. Yo realmente no sé qué decirles ni a Violeta ni a Natalia y mucho menos al resto que no quiere escribir. Y no es por mala onda, siento que habitamos mundos completamente diferentes. Discúlpenme, pero yo por ahora no le veo la utilidad a este espacio.

9.9.08

Presentación de Gabriela

1. Objetivo de la terapia: Vine porque un amigo me lo recomendó. Reconozco que últimamente me está costando bastante la parte social, salir, conocer gente y todo eso, pero a veces pienso que estoy bien así, que para lo que hay por ahí afuera a veces mejor estar sola o quedarse en casa, ¿no? Pero bueno, vine a probar, a ver qué onda.Desde las primeras reuniones todos los demás me vienen preguntando si lo que busco es una pareja. Por ahora, prefiero no hablar de eso.
2. Puntos fuertes y débiles: ¿No es relativo eso, según el punto de vista? Ya saben que trabajo en Sistemas y que, bueno, a veces me parece que me entiendo mejor con las máquinas que con las personas. ¿Eso es bueno o malo? Porque en mi laburo soy buena. Creo que a veces soy un poco pesimista y antipática, pero no soy tan jodida como parezco.
3. Cómo veo al grupo: la primera vez, honestamente, toda la gente que encontré me pareció medio patética. Tal vez como yo, pero bueno, aunque uno sepa que es un/una loser no es que por eso va a ir a anotarse en un club de "Perdedores Anónimos". Como los alcohólicos o los gordos o algún target social así, medio nefasto. Creo que Alicia nos habló de un grupo llamado "Neuróticos Anónimos" y resaltó que aquí no había rótulos negativos, para marcar la diferencia. Alicia es una gran optimista y rebosa de frases que parecen sacadas del último libro de Ari Paluch. Creo que la que está más enganchada con ella es Natalia, que nunca para de hablar. No entiendo bien por qué viene al grupo. Aparentemente, necesita que la escuchen. Yo soy buena para eso, ahora que lo pienso.