Después de ver los gatitos de Violeta me quedé pensando que yo también podía compartir una foto, aún a riesgo de que se aburran. No es que no me gusten los animales, alguna vez viví en casas donde había perros y gatos. Pero ahora mi mascota es ésta de la foto, mi nueva Mac. No voy a entrar en detalles comparando sistemas operativos y cosas muy específicas que sólo nos interesan a los "geeks". Sólo les aclaro que esta no es la máquina con la que trabajo, sino una que me compré sólo por gusto, y estoy fascinada. No sólo por el diseño -simple, pero hermoso-, sino por su sencillez y claridad a la hora de operarla. Creo que muchos de los que nos interesa la tecnología buscamos lo mismo que cualquier usuario: que ese aparato tan sofisticado que tenemos enfrente no nos resulte un extraño imposible de manejar, inaccesible, que a veces nos complica más de lo que nos ayuda. Y todos odiamos los manuales de instrucciones, ¿o no?Quizás, en el fondo, nuestra relación con las máquinas no sea tan diferente a la relación que tenemos con la gente. Quizás, cuando yo empecé la terapia de grupo, no entendía el lenguaje del resto y hubiera querido un manual de instrucciones. Pero bueno, el método de ensayo y error, repetido, a veces te lleva a lugares inesperados. Y porque creo en eso, todavía estoy por acá.
